Joyería, arqueología e identidad de género

La ciencia histórica y arqueológica, al igual que otras ciencias, ha estado tradicionalmente muy condicionada por los prejuicios contemporáneos en torno a las ideas de género y transgénero. Ha sido habitual que los investigadores interpretasen diversos conceptos desde una perspectiva actual basados en prejuicios "normativos" de su tiempo, sin tener en cuenta ni otras circunstancias sociales, ni otras tradiciones culturales.

En función de algunos conceptos subjetivos desde esta perspectiva se tendía, y aún en algunos casos se tiende, a aplicar interpretaciones simples aplicando lógicas basadas en patrones culturales y sociales subjetivos. Por ejemplo, en el estudio de las necrópolis, se daba por hecho, y en algunos casos aún se hace de forma simplista, que las tumbas que presentaban ajuares, actualmente considerados femeninos, como elementos de adorno personal, deberían corresponderse con una tumba femenina; mientras que las tumbas con ajuares tradicionalmente considerados masculinos, como los relacionados con diversos oficios o con actividades de caza o de guerra, deberían ser masculinos. De esta forma, sin entrar en otro tipo de análisis, se interpretaban los restos de forma errónea. En este sentido la relectura de diversos restos con enfoques más objetivos y la realización de análisis, ha permitido reescribir la interpretación de elementos, como por ejemplo algunas tumbas de guerreros, que son en realidad tumbas de guerreras y los restos de enterramientos femeninos, que son en realidad enterramientos masculinos o transgénero y viceversa.

Este es el caso por ejemplo de una interesante tumba romana que estudiamos hace tiempo dentro de nuestra investigación en torno a la joyería en azabache y otros materiales afines. En Catterick (North Yorkshire) se recuperaron los restos de una tumba del siglo IV d.C con diversas joyas de azabache y bronce, a priori identificadas erróneamente con el género femenino. Algunas de estas joyas podían ser utilizadas también por el género masculino; pero el caso de esta tumba era aún más interesante. Se trataba en realidad de los primeros restos identificados arqueológicamente en las Islas Británicas con un personaje transgénero. Los restos fueron identificados con un gallus. Un seguidor de la diosa Cibeles. Nacidos varones se autocastraban y vestían de mujer mostrando así su compromiso con la Diosa. Este tipo de hallazgos ayudan a conocer la diversidad de género en épocas pasadas.

Las joyas de azabache asociadas a la tumba tienen paralelismos en piezas recuperadas en otros contextos geográficos como el caso de España. La información relativa a esta temática está disponible en nuestro artículo sobre joyería en azabache y otros materiales afines:

Aproximación histórica y tipológica al uso del azabache, y otros materiales afines, durante la época romana y la Tardoantigüedad en la península ibérica.

https://nailos.org/index.php/nailos/article/view/175/176

AMM

Imagen adjunta en este post:  Judith Dobie